lunes, 7 de agosto de 2017

Lira Popular Virtual.





6 de agosto de 2017

DONDE SE DA CUENTA DE LA ALARMA QUE CAUSA UNA DOLENCIA CON CINCO AFECTADOS, DESATANDO LA XENOFOBIA, Y NO SE TOMA NOTA DE LA ENFERMEDAD QUE, POR YA LARGO TIEMPO, HA PODRIDO EL ALMA DE CHILE. 



LA LEPRA

¡Dizque la lepra llegó!
¡Que tenemos cinco casos!
¡Que hay que cerrar todo paso
a esta epidemia feroz!
¡Que hay que ir a hablar con Muñoz
pa’ que cierre las fronteras
y evitar, de esta manera,
el acceso de infecciosos,
pues nos basta aquel pringoso
que se apellida Pillera!

Se alarma la población,
pues campea la ignorancia
y se torna intolerancia
en contra’e la inmigración.
Se invita, sin más razón,
a rechazar al haitiano,
al peruano, al colombiano
por el color de su piel,
y van alterando el fiel
de la balanza entre hermanos.

Pero si mira hacia atrás,
–con calma y con atención–
es peor la otra infección
que comenzó en Dictadura:
trajo el virus de la usura,
engaños y componendas,
infectando toda senda
de manera transversal.
Es infeccioso este mal
que no se cura con vendas.

Es la lepra empresarial
que infectó a los congresales
que hicieron leyes parciales
a gusto del personal.
La lepra institucional
que infecta a los militares
de aire, de tierra y navales,
contagió al carabinero,
y en especial, con esmero,
a políticos veniales.

Este bacilo, señor,
es la lepra del dinero,
poderoso caballero
que corrompe sin pudor,
contagiando al impostor,
al nepótico tunante,
al usurero rampante
y al impúdico que trepa.
No es nueva, amigo, esta lepra
ni la trae el inmigrante.

De tanto estar a la luz,
esta lepra cotidiana
no la ve ni la señala
la autoridad de Salud.
Nos cayó como un alud
barriendo con la decencia
sepultando las conciencias
de los que fueron mandados
a proteger el Estado
en contra’e la decadencia.

Se suceden los leprosos
ante los jueces de turno:
les dan arresto nocturno
en fallos más bien dudosos,
y siguen los vergonzosos
asuntos entre empresarios,
con los que estafan a diario
al pueblo desprotegido,
que aún no se ha corrompido
aunque vive en leprosario. 



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